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Vino y Pasión, entre fogones

Martes, 3 de Mayo de 2016

Enoturismo JumillaEn Jumilla, tierras de vid y olivos al sureste de España, sus gentes tienen dos pasiones: el vino y la Semana Santa, -aunque no siempre por este el orden; y es al llegar la primavera, que ambas convergen.

Desde hace 605 años, la ciudad de Jumilla que en primavera, -a imitación del despertar con movimientos sinuosos y laberinticos del caracol serrano ó de viña pegado a las cepas durante el invierno, comienza un ir y venir de sus gentes, -lento pero sin pausa en un ambiente de entusiasmo para preparar su fiesta más importante: la Semana Santa.

Lo cierto es que estos días Santos, se funden y confluyen sentimientos de fiesta y penitencia, fervor y alboroto, liturgia y entretenimiento, lo que hace única a la Semana Santa Jumillana. Como afirma, la Dra Isabel Mira – historiadora y experta en la materia, la religiosidad popular, el culto y la liturgia llana hace compatibles lo que a priori parece una contradicción: entremezclar los valores de la reflexión y penitencia propios en la rememoración de la Pasión y el valor de festividad inherente en ella. Y como fiesta que se precie, se debe celebrar de forma solemne y ser acompañada de banquete, imprimiéndole con ello relevancia.

 Por ello, os proponemos un repaso gastronómico santamentero por esta tierra de jumilla, cuya máxima es disfrutar, descubrir y degustar sin prisa su cultura autóctona y sentir vivencias y sensaciones como un lugareño más.

JUMILLA: “LA FUERZA DEL VINO”

Jumilla, cuya etimología es `la Fuerza del Vino´ acuñada los árabes a su paso, no se puede entender sin conocer la cultura de sus vinos.   En sus más de 22.000 hectáreas de viñedos, nacen sus magníficos vinos cuya Denominación de Origen es la segunda más antigua de España.

Son vinos con carácter, de intenso color rubí, aromas frutales y calidez en boca en el caso de los vinos tintos; y color oro pálido y aromas vivos, frutales y fragantes al tratarse de los blancos. De ahí que sea casi obligación, -por no decir pecado; no visitar algunas de las muchas bodegas de Jumilla donde disfrutar de una experiencia de sabor, olor y color con sus esplendidos vinos.

Todas estas bodegas están situadas en un entorno natural rodeado de viñedos, a poca distancia del centro de la ciudad, y donde podrá adentrarse en el arte y prácticas de la enología a través de un recorrido por sus instalaciones para conocer los procesos artesanales de preparación. Además, podrá disfrutar de una degustación acompañada de productos gastronómicos de la tierra.

“CON BUEN QUESO Y MEJOR VINO, MAS CORTO SE HACE EL CAMINO”

Como reza el dicho popular, ‘con buen queso y mejor vino, más corto se hace el camino’; por otra parte, sabiduría popular bien aprendida y practicada por los miles de cofrades jumillanos. El Queso al Vino -uno de los 26 quesos con denominación de origen protegido en España, es otra exquisitez de la gastronomía jumillana.

Vino al queso

Imagen Vino al Queso. Foto. Consejo Regulador DOP Quesos de Murcia

Se trata de un queso semicurado elaborado con leche pura de cabra murciano-granadina, y macerado en vino. Es de color marfil en su interior y color violáceo su corteza, -a resultas, de su proceso de curación con vino. Su textura es suave y flexible, de sabor acido y poco salado, con un sutil aroma a lácteo fresco.

Sin olvidar al que fuera su predecesor; ni más ni menos que su versión fresca. En este caso es un queso de color es blanco intenso, -al no ser macerado con vino, de textura suave y apenas corteza. En estos días Santos, y sin por ello romper el precepto de abstinencia, es frecuente su degustación como tapa o aperitivo tal cual; o bien, frito acompañado con confitura de tomate, lo que es todo una explosión de sabor.

Es curioso que estos quesos artesanales de cabra que durante siglos fueron integrantes de la alimentación cotidiana y modesta de los pastores del altiplano jumillano; han pasado a ser hoy, una ‘delicatessen’ a nivel internacional.

El TRIGO ENTERO, SABOR SANTAMENTERO POR EXCELENCIA

El Trigo entero es el sabor santamentero jumillano por excelencia. Este guiso tradicional y típico de Jueves Santo que nunca falta en las mesas jumillanas en tal ocasión; bien porque la creencia popular dice que hay que tomarlo si se quiere ganar indulgencias; o porque formar parte de los recuerdos y olores de niñez de cualquier jumillano. Sus ingredientes principales son trigo, garbanzos, cardos y un sofrito de tomate, ajo y azafrán. El éxito de su elaboración es su proceso de cocción largo y lento, como antaño.

A decir verdad, poco se conoce del origen de este guiso más allá de ser un alimento milenario de gran aporte energético y valor nutricional; pero menos de propiedades para expiar las faltas y errores cometidos; pues de tan delicioso que es, más bien parece todo lo contrario. En realidad, es un gran alimento para no mermar las fuerzas y energías de quienes observaban, los preceptos de ayuno y abstinencia en épocas pasadas.

PERAS, TAMBIEN CON HISTORIA Y TRADICCION

Otros de los productos distinguidos de la gastronomía española, es una variedad de peras originaria de estas tierras, conocida popularmente como la pera jumillana.   Su aprecio reside en su pulpa blanca y jugosa, dulce y perfumada.   A simple vista, lo que distingue a la pera jumillana es su color amarillo sobre fondo verde y su rosetón coloradito –denominado chapa, en su cara soleada.

Aunque hoy día se puede disfrutar de peras todo el año, las peras en dulce acompañadas con queso, en almíbar y/o confitura son lo típico de Semana Santa, pues antiguamente en estos días Santos sólo se podía tirar de las últimas existencias de la cosecha anterior, guardadas a buen recaudo para celebrar tal ocasión.

De reciente incorporación a la lista de alimentos protegidos con la denominación de origen, la pera jumilla es el producto menos conocido fuera de sus fronteras por su tardía comercialización, ya en pleno siglo XX. No obstante, su historia se remonta al siglo XVI -prueba de ello son los muchos topónimos de parajes que hacen referencia a esta en la zona. De ahí, que se pueda afirmar que la Semana Santa Jumillana es tan antigua como la pera, pues tanto una como otra son de la misma edad; o que ¡la Semana Santa Jumillana, es la pera!.

Gastronomía jumillana

Imagen Gastronomía de productos de Jumilla. Autor: Juan Canicio, Concejalia de Turismo

 

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