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Adiós al maestro Berlanga

lunes, 15 de noviembre de 2010

Luis García BerlangaEl cine español se ha quedado un poco más huérfano. Luis García Berlanga (Valencia, 1921 – Madrid, 2010) ha dicho adiós y nos ha dejado uno de los huecos más difíciles de rellenar. El de la sátira y el humor negro, que dio un nuevo punto de vista a la España de los años 50 y 60 gracias al séptimo arte.

Antes de encontrar su verdadera vocación en el cine, García Berlanga empezaría a estudiar Derecho y Filosofía y Letras, aunque nunca llegó a terminarlas, ya que entró en el ejército republicano al final de la Guerra Civil, para después enrolarse en la División Azul. Una vez encaminado hacia el mundo del Cine con la Diplomatura en Dirección Cinematográfica, realizaría su primer título Esa pareja feliz (1951), con su gran amigo Juan Antonio Bardem.

No hay español que no tararee su “Americanos, os recibimos con alegría”, ni ninguno que no se ría con la explicación de José Isbert a los habitantes de Villar del Río: “Como alcalde vuestro que soy, os debo una explicación, y esa explicación que os debo, os la voy a pagar”. Bienvenido, Mister Marshall se estrenó en 1953, pero aún forma parte del imaginario colectivo nacional y se ha convertido en película de visionado obligado en las escuelas de Cine, por la calidad de su guión (firmado por Miguel Mihura y Juan Antonio Bardem) y por su vigencia, casi 60 años después de su estreno.

Fotograma del filme Bienvenido Mister Marshall

Pepe Isbert era el alcalde de Villar del Río en Bienvenido, Mister Marshall

Pero lejos de firmar su mejor obra con poco más de 30 años, García Berlanga dejó en la Filmoteca Española otros títulos maestros. En Plácido (1961),  hizo una radiografía social de los años 60, donde la campaña navideña “Siente a un pobre en su mesa” revoluciona un pequeño pueblo del interior. La producción le valió la nominación para los Óscar como mejor película de habla no inglesa.

Obra maestra de la sátira y la tragicomedia es El verdugo (1963), donde García Berlanga recupera a José Isbert para interpretar a un verdugo a punto de jubilarse que deja su oficio a regañadientes su yerno (interpretado por Nino Manfredi). Alegato contra la pena de muerte, esta comedia negra es magnífico ejemplo de la colaboración del director valenciano con el guionista Rafael Azcona, y se alzó con el Premio de la crítica en el Festival de Venecia de 1963.

Ya tras la muerte de Franco, Luis García Berlanga dirigiría entre 1977 y 1982 la trilogía de la familia Leguineche, con las cintas La escopeta nacional, Patrimonio nacional, y Nacional III.

Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 1986, no sería hasta 1993 cuando reciba el reconocimiento de la Academia española, que le concedió el Goya al mejor director por Todos a la cárcel.

Retirado de la producción cinematográfica con París Tombuctú (1999), haría alguna que otra incursión en el mundo del corto y también tendría sus apariciones como actor. Precisamente, el maestro nos deja una última imagen solidaria en la retina: pudimos verle en su último papel la semana pasada en un anuncio de Médicos Sin Fronteras.

Esther Iorfida

Arte y cultura, Iconos españoles

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