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ETC, construyendo la Torre de Babel

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Oír el aplauso del público, notar su cercanía una vez que se baja el telón es una experiencia inigualable para los grupos aficionados que participan en este ritual de las artes escénicas. Meses de ensayos, preparación de decorados, nervios y risas contenidas terminan el día en que se representa la función: una noche mágica que pone punto final a un proyecto compartido.

La dramaturgia, arte clásico por excelencia, tiene muchos seguidores en Bruselas. Se cuentan por decenas los grupos de teatro de aficionados que nacen cada año en la capital de Europa, deleitando a su público con una selección, clásica o contemporánea, de sus obras preferidas.

Con 10 meses de andadura, ETC European Theater Club es uno de los grupos que han luchado por hacerse un hueco en el panorama escénico bruselense. Sin embargo, este proyecto presenta una nota característica, puesto que no se decantan por un único idioma. Aprovechando la diversidad lingüística de esta ciudad, sus obras se representan en inglés, francés y español. Un proyecto arriesgado que ya se ha consolidado al colgar el cartel de “completo” con su primer estreno.

Su obra “Fin de siècle”, estrenada el martes 29 de septiembre, es una velada teatral compuesta por 3 comedias cortas europeas: “Mañana de sol” de Serafín y Joaquín Álvarez Quintero; “L’anglais tel qu’on le parle” de Tristan Bernard y la obra “The bear” del dramaturgo ruso Anton Chejov.

El equipo de Hispagenda se ha acercado a su lugar de ensayo para charlar con sus componentes (José Moncada, Pedro Blanco, Natalia Soria, Ana Domínguez, Pedro del Hoyo, Teresa Pérez y Peter Willis)  y compartir con ellos los momentos previos al estreno.

¿Cómo surgió este proyecto?

Teresa, productora: «Hace ya varios años conocí a Peter Willis y trabajé con los grupos «amateurs» ingleses. Peter me contó este proyecto y me convenció para que lo pusiéramos en marcha. Así es como en enero de este año nació European Theater Club. Decidimos que se llamase ETC  para distinguirnos de otros grupos. Además, tenemos pensado hacer también musicales, cabaret, no sólo es teatro».

ETC es un grupo multilingüe, ¿os ha resultado más difícil ponerlo en marcha?, ¿hay algún grupo de este tipo en Bruselas?

Peter, productor: «Las obras tienen subtítulos. Aprovechamos que en Bruselas hay gente que habla muchos idiomas y, efectivamente, tenemos público. Es un experimento que ha tenido mucho éxito. De hecho, ya tenemos todo vendido. En Bruselas hay más grupos «amateur», en francés son unos 50, pero las obras son en un sólo idioma. Nosotros somos los únicos que utilizamos varios idiomas».

Pedro, actor: «Con Peter ya habíamos hecho cosas parecidas hace 4 años. La obra “Bodas de sangre” se representaba una semana en inglés y otra en español. Los actores españoles actuaban en los dos idiomas. La verdad es que es una experiencia poco frecuente».

¿Cuántos días ensayáis?, ¿cómo os organizáis?

Teresa: «Nos vamos turnando para utilizar las instalaciones, unos días actúa la sección española y otros la inglesa y la francesa.  Normalmente, ensayamos una o dos veces por semana».

Natalia, actriz: «Al principio vamos más despacio, luego todo se dispara. Cuando se acerca la fecha del estreno ensayamos dos o tres veces por semana».

¿Habíais actuado antes?

Pedro: «En la obra española todos habíamos actuado antes, en la francesa hay tres personas que nunca lo habían hecho».

Todos trabajáis, tenéis muchas ocupaciones ¿Por qué dedicarle entonces tanto tiempo al teatro?, ¿Qué os aporta este grupo?.

Teresa: «Te engancha y mucho».

Natalia: «Requiere trabajo, pero es muy entretenido. Es un proyecto que tiene un final, sabes cuándo va a terminar».

Ana, actriz: «Adrenalina, mucha adrenalina. Se parece a tirarse en paracaídas».

José: «Durante el día escribo informes, hago trámites burocráticos, papeleo. Pero aquí participo en algo mágico, puedes desarrollar tu lado más creativo».

¿Cómo decidís las obras que se van a representar?

Teresa: «Elegimos las obras Peter y yo. Luego fuimos llamando a los actores».

Peter: “El oso” fue el punto de partida, la obra que quería representar. Me gusta por su brevedad, es muy diferente a otras piezas de Chejov. Es muy divertida y tiene dos papeles muy interesantes».

José: «Los personajes están en una situación límite que atrapa al espectador. Se resuelve de una forma prodigiosa».

Peter: «Después elegimos la obra de los hermanos Quintero, porque es del mismo período. La tercera elección fue más difícil, no hay tantas obras en francés que encajen con el tono y la época. Una amiga hizo esta obra hace 10 años en Estrasburgo y nos la aconsejó. Hay personajes que hablan en inglés e, incluso, una frase en español.

¿Es más difícil hacer una buena comedia?

José, director: «Es más difícil hacer una buena comedia que un buen drama. Es cuestión de equilibrio, hay que buscar el punto justo de sal. La comedia está sujeta a cuestiones de ritmo e intensidad, es fácil pasarse o no llegar. Tiene que ser casi exacto, como un ballet, como un reloj. Aunque nosotros rompemos una lanza por la comedia, porque a veces se ve como un género menor, tampoco quiere decir que denigremos el drama».

Ana: «En esta ciudad es muy importante reírse».

Marta Menéndez Vila

Arte y cultura

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