Inicio > Arte y cultura > Cita surrealista en el número 135 de la Calle Esseghem

Cita surrealista en el número 135 de la Calle Esseghem

miércoles, 17 de septiembre de 2008

El equipo de Hispagenda ha tenido el honor de visitar la casa donde vivió durante 24 años el famoso pintor surrealista belga, René Magritte, junto con su mujer Georgette. La casa-museo René Magritte ya realiza visitas guiadas en español, y pronto estará disponible su página web también en español: www.magrittemuseum.be

Pipa de MagritteEl pintor realizó alrededor de 800 obras en esta casa de la calle Esseghem (Jette) en Bruselas. Fue su época más fructífera, pero no por ello tuvo un gran éxito de ventas. En la planta baja de este edificio y en su jardín pintó muchas de sus obras más relevantes como: “El imperio de las luces”, “Ceci n’est pas une pipe” o “Ceci n’est pas une pomme”… Fue más adelante, en 1950, cuando sus obras se se fueron vendiendo poco a poco en Nueva York, y mientras, trabajaba en el estudio que tenía en su jardín en proyectos publicitarios, aunque no era lo que realmente le apasionaba.

René Magritte es uno de los pintores surrelistas más importantes del siglo XX. Nació el 21 de noviembre de 1898 en Lessines (Bélgica), y su infancia estuvo marcada por las diversas mudanzas que tuvieron que realizar sus padres debido a su oficio de sastrería. Cuando René tenía 14 años, su madre, Adeline, se suicidó tirándose al río Samble, suceso que según él, no le marcó a lo largo de su obra. Se matriculó en la Escuela de Bellas Artes de Bruselas en 1916, y más adelante, junto con la que sería su futura esposa, Georgette, se traslada a la periferia parisina para adentrarse más aún en el movimiento surrealista. Y fue en Paris donde conoció a numerosos artistas del grupo surrealista del momento, como André Breton, Paul Eluard, o los españoles Salvador Dalí o Joan Miró, aunque la constante inestabilidad de su mujer y el carácter más introvertido del artista determinaron su definitivo regreso a Bruselas en 1930, saliéndose del polémico ambiente parisino.

Salón MagritteLa casa ha sido fielmente reconstruida y convertida en museo entre 1993 y 1999, y se pueden contemplar las diversas habitaciones tal y como estaban en la época en que el pintor alquiló la planta baja del edificio. Debido a las sucesivas depresiones de su esposa, el pintor permanecía mucho en tiempo en casa para estar a su lado, por lo que utilizaba muchos de sus elementos para plasmarlos en sus obras, como su famosa ventana tipo guillotina, la escalera, o simplemente los colores de las paredes, que ya eran bastante modernos para esa época. Su mujer Georgette era su musa y muchas veces la utilizaba como modelo para sus creaciones.

Estudio MagritteEl comedor de los Magritte era, además del taller donde realizó más de la mitad de sus obras, el punto de reunión de muchos de los artistas del surrealismo belga, como Mesens, Märien, Paul Delvaux o Rachel Baes, quienes se reunían cada semana para discutir qué nombre poner a los cuadros, organizar fiestas de máscaras o simplemente jugar al ajedrez. Cabe destacar que René Magritte era un hombre sencillo, sin ninguna ambición por distinguirse del resto. En una ocasión, refiréndose a su cuadro “Golconda”, dijo “El hombre del bombín es un hombre normal y corriente. Yo lo uso también, no tengo el menor deseo de destacarme”.

En las diferentes habitaciones de la casa podemos observar el universo de Magritte, tanto objetos originales del célebre artista como toda una serie de documentos entre los que podemos encontrar revistas surrealistas y sus propios trabajos publicitarios. Casi toda su obra está repartida por diferentes museos europeos, pero en esta casa-museo se pueden contemplar gouaches y acuarelas como “Olympia” o “La lámpara de Aladín”.

francisco PatiñoEl precio de entrada es de 7 euros para adultos y para todos aquellos hispanohablantes amantes de René Magritte os resultará muy interesante las visitas guiadas que ofrece el museo.

Queremos dar las gracias a Francisco Patiño, el primer guía español que ha comenzado su periplo surrealista hace 4 meses. Con él, las visitas son más amenas que con tan sólo un panfleto explicativo.

¡Desde Hispagenda os animamos a que descubráis el fantástico mundo de Magritte !

Ángela González Varona

Arte y cultura

Comentarios cerrados.