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Una "maravilla" española llamada Alhambra

lunes, 16 de abril de 2007

«Dale limosna, mujer, que no hay en la vida nada
como la pena de ser ciego en Granada»

(Francisco Alarcón de Icaza)

Alhambra 3Y es que en las calles esta ciudad andaluza, situada en una fértil vega bañada por los ríos Genil y Darro, se pueden palpar los vestigios de las diferentes culturas que la habitaron. Paseando por Granada encontramos importantes «joyas» arquitectónicas, como su catedral gótica, donde se encuentran enterrados los Reyes Católicos, la Cartuja o el monasterio de San Jerónimo. Pero si Granada tiene un sello propio es gracias a un monumento que se conserva del pasado árabe de la ciudad: la Alhambra.

Situada en lo alto de la colina de Al-Sabika, en el margen izquierdo del río Darro, frente a los barrios del Albaicín y de la Alcazaba, en una posición estratégica desde la que Alhambrase domina toda la ciudad y la vega granadina, se erige este impresionante conjunto amurallado. La Alhambra («qa’lat al-Hamra'») o Castillo Rojo, debe su nombre al color rojizo de sus muros y supone la culminación de la era musulmana. Está integrada por los palacios nazaríes, el patio de los leones, la fortificación de la alcazaba, sus torres y el palacio de Carlos V de estilo renacentista, construido tras la dominación musulmana y que alberga el museo de Bellas Artes. El Generalife es un extenso jardín que fue residencia de verano de los reyes nazaríes.

Se tiene constancia de la existencia de la Ahambra desde el siglo IX, cuando Sawwar Ben Hamdun tuvo que refugiarse en la Alcazaba y repararla debido a las luchas civiles que se vivían en el Califato cordobés al que pertenecía Granada. Posteriormente, este recinto empezó a ensancharse y a llenarse de población.

La incorporación del castillo de la Alhambra al recinto amurallado de la ciudad en el siglo XI, la convirtió en una fortaleza militar. Los monarcas ziríes vivían en lo que hoy conocemos como el Albaicín, y no sería hasta el siglo XIII con la llegada del primer monarca nazarí, Mohamed I, cuando se fijara la residencia real en la Alhambra,Patio de los Leones este hecho marcó el inicio de su época de mayor esplendor.

Con este rey se reforzó la parte antigua de la Alcazaba y se construyó la Torre de la Vela y del Homenaje. Se subío agua del río Darro, se edificaron almacenes, depósitos y comenzó la construcción del palacio que continuaron Mohamed II y Mohamed III, al que también se le atribuyen un baño público y la Mezquita sobre la que se construyó la actual iglesia de Santa María.

A Yúsuf I y Mohamed V se les debe la mayoría de las construcciones de la Alhambra que han llegado a nuestra época. Desde la reforma de la Alcazaba y los palacios, a la ampliación del recinto amurallado, pasando por la Puerta de la Justicia, la ampliación y decoración de las torres, la construcción de los Baños y el Cuarto de Comares, la Sala de la Barca, el Patio de los Leones y sus dependencias anexas.

Palacio Carlos v

Desde la época de los Reyes Católicos hasta nuestros días la Alhambra ha continuado sufriendo modificaciones. Carlos V demolió parte del conjunto arquitectónico para construir el palacio renacentista que lleva su nombre y que encargó a Pedro Machuca. Se construyeron las habitaciones del emperador y el Peinador de la Reina. A partir del siglo XVIII la consevación de la Alhambra se abandonó, agravándose su deterioro durante el periodo de dominación francesa, cuando parte de esta fortaleza fue volada. En el siglo XIX comenzó su reparación, restauración y conservación con el resultado que podemos contemplar actualmente.

Columnas

Columnas

La arquitectura nazarí constituye el final de una época de esplendor que comenzó en la Córdoba de los Omeyas en el siglo VIII. Esta presenta algunos de los elementos típicos de la arquitectura andalusí, como el arco de herradura con alfiz, las albanegras o una serie de elementos propios, como el tipo de columnas que encontramos en la Alhambra. Se trata de unas columnas de fuste cilíndrico muy fino, con una base adornada por anillos en su parte superior. El capitel, dividido en dos cuerpos, presenta en el primero, en forma de cilindro, una decoración muy sencilla y sobre él un prisma con los ángulos de la base redondeados, decorado de ataurique.

Alhambra-6La mayor preocupación de los arquitectos de la Alhambra era cubrir decorativamente cada espacio. Muchos de los arcos interiores son falsos, simplemente son elementos decorativos, las paredes están recubiertas de cerámica o yeserías, las cubiertas presentan armazones de madera labrados de manera exquisita… toda decoración parece poca. El elemento decorativo más utilizado por los arquitectos granadinos en esta fortificación es el ataurique o decoración vegetal y en menor medida, la lacería y las redes de rombos. Pero el más impresionante es la bóveda de mocárabe, utilizada en la Sala de los Abencerrajes y la Sala de las Dos Hermanas.

Alhambra-5Situados en las pendientes del Cerro del Sol, desde el que se abarca toda la ciudad, y los valles del Genil y del Darro, los jardines del Generalife eran el lugar de recreo de los reyes granadinos, donde se olvidaban de la vida oficial de palacio. Del significado de su nombre existen distintas interpretaciones: Jardín del Intendente, del Arquitecto (alarife), Huerta del Zambrero, etc. El Generalife se construyó a mediados del siglo XIII y a pesar de su proximidad a la Alhambra y de la estrecha relación entre ambos conjuntos, se consideraba que éste estaba fuera de la ciudad. En la actualidad, está formado por dos conjuntos de edificaciones, conectados por el Patio de la Acequia. Sin embargo, es difícil saber su aspecto original, ya que ha ido sufriendo modificaciones y reconstrucciones durante toda la etapa cristiana, en un principio necesarias debido al estado de deterioro y abandono en que se encontraba en la últimos años de dominación musulmana, pero que perturbaron su disposición y desfiguraron muchos de sus aspectos originales. Al contrario que la Alambra, la arquitectura del Generalife es muy simple y sin ningún tipo de exceso decorativo.

columna-1La historia de la Alhambra está llena de leyendas. Sus muros están llenos de decoración caligráfica, escrituras cursivas y cúficas en las que se puede leer desde «Sólo Dios es vencedor» (frase que se le adjudica a Zawi Ben Zirí, fundador de la dinastía zirí), hasta poemas realizados por los tres poetas más importantes de la Corte de Granada, Ibn al-Yayyab, Ibn al-Jatib e Ibn Zamrak. Este palacio, digno de un cuento de las «Mil y una noches«, fue además fuente de inspiración de importantes escritores como Washington Irving, quien escribió aquí sus célebres «Cuentos de la Alhambra«. Una de las anécdotas más conocidas es la del «Suspiro del moro«. Cuenta la leyenda que tras conquistar los Reyes Católicos el último reducto de la dominación musulmana a Boabdil (Mohamed Abu Abdalahyah), el rey moro y su séquito fueron desterrados de Granada y les fue cedido un pequeño territorio en las áridas Alpujarras. Camino a su destierro, Boabdil no giró la mirada hacia Granada hasta que estuvo lejos de la ciudad, sobre la colina conocida como «El suspiro del moro«. Se detuvo y observando por última vez su palacio suspiró y rompió a llorar. Su madre fue quien le dijo: «Llora como mujer lo que no has sabido defender como hombre«.

AlbaicinLa Alhambra y el Generalife fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO el 2 de noviembre de 1984 y cinco años después se hizo lo propio con el barrio del Albaicín, antigua ciudad medieval musulmana. Hoy es una firme candidata a convertirse en una de las siete «nuevas maravillas del mundo moderno» que se harán públicas el próximo 7 de julio de 2007 en Lisboa. Esta candidatura se puede apoyar de manera gratuita votando por ella en la página web www.new7wonders.com. (*Haga clic en las fotos para ampliarlas)

Elena Durán

Arte y cultura

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