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El Art Nouveau en Bruselas

lunes, 18 de abril de 2005

old-englandVíctor Horta, Paul Hankar, Henry Van de Velde… son nombres con un sello común: su sinonimia con un estilo del que, en Bélgica, encontramos infinidad de muestras muy personales. Bruselas, particularmente, cuenta en su alzado con uno de los mejores ejemplos de Art Nouveau de toda Europa, al haber servido de cuna a este movimiento artístico que se desarrolló entre finales del siglo XIX y principios del XX.

Pero, ¿en qué consiste realmente este estilo que ha sembrado de edificios espectaculares gran parte del territorio europeo? La respuesta se halla en el abandono de los modelos artísticos dominantes en la época, tales como el historicismo o el eclecticismo, para dar paso a formas más libres y creativas. Atiende a muchos nombres según el país donde se desarrolló: «Stile liberty» en Italia, «Jugendstil» en Alemania, «Modernismo» en España y «Art Nouveau» en Francia y Bélgica. Todas ellas, denominaciones que hacen referencia a la intención de crear un arte nuevo y, por ende, una nueva estética, en la que predominan los temas inspirados en la naturaleza.

hortaEn gran medida, sus aspiraciones se basan en los idearios de John Ruskin y William Morris que preconizan la democratización de la belleza, de manera que, hasta los objetos más cotidianos, tengan valor estético y sean asequibles a toda la población. Una socialización del arte, gracias a las técnicas de producción masiva facilitadas por la revolución industrial. Por ello, el Art Nouveau no sólo se da en las artes mayores, sino también en el diseño de mobiliario y todo tipo de objetos útiles en la vida cotidiana. A menudo, los artistas de esta corriente son artistas «integrales»: no sólo diseñan edificios, sino también muebles y muchos otros enseres de uso diario.

Muchos historiadores coinciden en que es en Bélgica, más concretamente en Bruselas, donde nace este movimiento europeo para la renovación de las artes aplicadas, entre 1892 y 1894, y que lo hace, concretamente, con la casa Tassel de Victor Horta, la decoración de Van de Velde para su casa en Uccle y los primeros muebles de Serrurier-Bovy. Estas obras parecen independientes de cualquier precedente, y los elementos del nuevo estilo, aparecen en ellas ya perfecta y coherentemente elaborados.

interiorLa ruta Art Nouveau transcurre por el centro de Bruselas (Museo de Instrumentos Musicales-Casa Old England y Centro Nacional del Cómic) y por los barrios residenciales periféricos (Bailli, Châtelain, Brugmann, Ixelles, Saint Gilles y Square Ambiorix), paseo en el que hay que permanecer atento ya que muchos edificios parecen estar camuflados entre otros de construcción más reciente. Pero la oferta Art Nouveau no se limita a ver o visitar edificios originales: también se puede acceder a ella tomando un café, una cerveza, o un menú, ya que muchas de estas construcciones se encuentran reconvertidas en bares y restaurantes.

El patrimonio de esta coriente artística es tal que, en el año 2000, cuatro obras de Víctor Horta, considerado como uno de los grandes patriarcas del movimiento, fueron declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Son el Hotel Solvay, el Hotel Tassel, el Hotel van Eetvelde y su Casa Taller, esta última abierta al público en pleno distrito de Ixelles (Rue Américaine, 23).

Lydia Garzón

Arte y cultura

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