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La Grand’ Place

sábado, 15 de mayo de 2004

Hotel VilleLa Grand’ Place de Bruselas es una de las más bellas del mundo y entender la historia que encierra la hace aún más atractiva. Ha acogido fiestas, pero también ejecuciones, como la decapitación de los condes de Egmont y de Hornes por orden del Duque de Alba en el siglo XVI. Ha albergado a gremios y a mercaderes; ha sufrido incendios y restauraciones, ha visto caer sus casas una y otra vez.

La Grand’ Place primitiva, en el centro del distrito de Îlot Sacré, corazón de la ciudad, fue construida a finales del siglo XVII, pero en 1695, en la época de las guerras de Luis XIV, el monarca francés ordenó su destrucción al mariscal Villeroy. Como resultado: el centro de Bruselas, la Grand’ Place y más de 4.000 casas, incendiadas. De la Grand’ Place sólo quedaron en pie los muros del Hôtel de Ville y la estructura de la Casa del Rey. El resto de los edificios, de madera, fue devorado por las llamas. Se reconstruyeron en los años siguientes gracias al trabajo de comerciantes y burgueses.

Pasear por la Grand’ Place es siempre agradable, una vía de escape del ritmo de la ciudad, casi un viaje en el tiempo. Uno no sabe hacia dónde mirar, porque todo merece la pena. Ya desde lejos, la torre de casi 100 metros de altura del Hôtel de Ville (foto izq.) anuncia al visitante la presencia de la plaza. Este impresionante edificio, que puede recordar a los castillos de los cuentos de hadas, fue construido en el siglo XV y sigue en pie porque, como hemos mencionado, resistió el ataque francés. Este monumento, junto a las siete calles que parten de la plaza y que conducían a las siete puertas de la ciudad, es la base de la Grand’ Place que hoy conocemos. Se enmarca en el estilo gótico flamígero brabanzón y su torre central divide la fachada en dos partes asimétricas. El frontón trasero de este edificio es de construcción posterior, de comienzos del siglo XVIII.

Casa del ReyJusto frente al Hôtel de Ville se encuentra la Casa del Rey (foto dcha), en la que, curiosamente, jamás ha vivido ningún monarca. Lo que había sido un mercado de pan en el siglo XIII fue sufriendo restauraciones y demoliciones, la última de ellas en 1860. Como anécdota, en 1864 Charles Baudelaire daría, sin mucho éxito, varias conferencias en su interior. En 1873 fue reconstruido siguiendo el estilo gótico terciario, y actualmente es un museo que conserva los vestigios de la ciudad.

Si la Casa del Rey era originariamente un mercado de pan, la mayoría de los edificios de la Grand’ Place fueron construidos o comprados para convertirlos en sedes de corporaciones de artesanos. Ejemplo de ello son los seis edificios de uno de los laterales de la plaza:

edificios-11. La casa de los merceros fue comprada por este gremio en el siglo XV. También se la denomina «el zorro«. Desde los años 20 hasta la guerra, el segundo piso fue utilizado como pista de una escuela de baile. Una estatua de San Nicolás, el patrón de los merceros, corona la fachada.

cucurucho2. La casa de los barqueros o «el cucurucho», es la más original: la parte superior de su fachada reproduce la popa de un navío imperial español. (foto dcha.)

3. La casa de los arqueros, llamada «la loba», muestra sobre su puerta una loba amamantando a Rómulo y Remo, en referencia al mito del nacimiento de Roma.

roi-espagne4. La casa de los ebanistas y toneleros, o «el saco», que sobre la puerta muestra a dos hombres con un gran saco.

5. La casa de los engrasadores, llamado también «la carretilla». Su parte más alta está coronada por una estatua del patrón de este gremio, Saint-Gilles.

6. Por último, la casa de los panaderos, el actual restaurante «Le Roi d’Espagne», en cuya fachada, a la altura del segundo piso, aparece el busto del rey español Carlos II. (foto izq.)

No es sólo una plaza bonita, es historia. Desde 1998, la Grand’ Place se considera patrimonio de la Humanidad. Los 148 inmuebles que se encuentran dentro de ella y en sus alrededores están, por fin, protegidos.

María Domínguez

Historia

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